Real Madrid 94-87 Baskonia: Los blancos sufren pero se imponen en un final decisivo
Jugada en ataque de Matteo Spagnolo ante la defensa de Maledon
El Real Madrid hace valer su jerarquía en casa para doblegar al Baskonia, que vendió cara su piel
El Movistar Arena fue testigo de un duelo de alto voltaje entre el segundo y el octavo clasificado. Lo que sobre el papel parecía un trámite por la diferencia en la tabla, se convirtió en una batalla táctica donde el oficio de Campazzo y la tiranía de Tavares en la pintura acabaron decantando la balanza para los blancos.

Primera mitad
El encuentro arrancó con un ritmo frenético. Todo comenzó en las manos de Alberto Abalde, quien inauguró el marcador con un elegante tiro en suspensión. Sin embargo, el Baskonia llegó caliente del calentamiento: los visitantes castigaron desde la línea de tres con dos triples consecutivos, demostrando una puntería letal en los primeros compases.
El Real Madrid se aferró a las manos de Facundo Campazzo. El argentino, repartió juego y leyó el partido a la perfección.
Pero el verdadero terror para el Baskonia tenía nombre propio: Walter Tavares. El caboverdiano parecía «Godzilla» en la zona; su sola presencia intimidaba a los rivales, que evitaban encararle.
El primer cuarto se cerró con ventaja mínima para los blancos, gracias a la sangre fría de Theo Maledon, quien sacó una falta a 2,5 segundos del final y no perdonó desde el tiro libre tras unas pérdidas peligrosas de su equipo.
En el bando contrario brillaba Kobi Simmons. El jugador del Baskonia demostró un IQ baloncestístico superior: sacó faltas, asistió a la espalda de Garuba para conseguir un balón a favor de su equipo dejando un highlight increíble y culminado una jugada más tarde con un mate a placer.
El Madrid apretó los dientes en defensa. Los ex-NBA, Campazzo y Deck, elevaron el nivel físico con robos y penetraciones constantes. Tavares siguió intratable, colocando un bloqueo monumental a Marcus Howard que derivó en un contraataque y mate para encender a la grada.
El descanso llegó con un ajustado 42-39, cortesía de Andrés Feliz. Tras una serie de errores, el base se redimió sobre la bocina con un triple limpio que dio aire al Madrid.
Segunda mitad
Tras la reanudación, el duelo de bases continuó. Simmons siguió dejando destellos de calidad con fintas de pase que congelaron a la defensa blanca, pero el Madrid tenía un plan.
La defensa madridista, liderada por un Tavares fue decisiva, y si no fuera por la lucha con Khalifa Diop, que entró para frenar al gigante, la sangría en la pintura habría sido mayor. El Baskonia se sostuvo gracias a la ofensiva de Luwawu-Cabarrot, único capaz de responder al dominio local.
El último cuarto comenzó con el Madrid a +9. Aquí emergió la figura de Maledon, cuyo incremento de nivel hizo que no se notara la ausencia de Campazzo en pista. Aportó puntos vitales 15 puntos y lideró al equipo blanco mientras el entrenador del Baskonia se desgañitaba en la banda intentando motivar a los suyos.
El momento clave llegó con un tapón sensacional de Tavares que cortó en seco el intento de remontada del Baskonia, que había logrado ponerse un punto arriba momentáneamente. El Madrid reaccionó con un parcial devastador para ponerse +10 rápidamente.
Con el partido decidido, Abalde se marchó expulsado por acumulación de faltas, recibiendo una merecida ovación del estadio por su entrega y buena actuación de la noche.