El Atlético resiste al vendaval del Barça y vuelve a semifinales de Champions
El Atlético de Madrid celebra el pase a semifinales de Champions League nueve años después
Con un antológico Musso y un zarpazo al contragolpe de Lookman, el Atlético de Madrid neutraliza el asedio táctico de Hansi Flick para sellar el billete a semifinales después de nueva años.
El Atlético de Madrid firmó un ejercicio de supervivencia extrema para certificar su regreso a unas semifinales de la Champions League. Ante un Barcelona quirúrgico en la presión y voraz en su despliegue ofensivo, los rojiblancos se aferraron a los milagros de su guardameta y al pragmatismo en las transiciones para aguantar la derrota por 1-2 y hacer valer la renta de la ida. En esta contienda de trincheras, la resiliencia terminó doblegando a la pizarra.

El asedio y el castigo de los errores
El encuentro nació envuelto en urgencias y con un ritmo frenético. A los 35 segundos, Lamine Yamal ya había examinado a un Musso que respondió con una mano prodigiosa abajo. Sin embargo, operando con el instinto de un depredador, el atacante culé no perdonó en el minuto cuatro tras un fallo catastrófico de Lenglet en la salida de balón. Este golpe instauró un escenario bélico donde el plan táctico de Hansi Flick brilló al ahogar la zaga madrileña.
A pesar de la inmensa labor defensiva en el área india, el muro colchonero terminó por ceder en el minuto 25. Ferran, tras una asistencia magistral de Dani Olmo que rompió las líneas defensivas, igualó el global de la eliminatoria 0-2, ante un equipo local que parecía incapaz de reaccionar.
La eliminatoria pintaba muy negra para los locales. Por suerte, en medio de la tormenta, el Atlético cazó una transición rapidísima. Marcos Llorente corrió con todo por la banda derecha, se la puso a Lookman y anotó el gol del 1-2 al filo del descanso dando un respiro a los rojiblancos que el Metropolitano pedía a gritos.

Un muro argentino y el coraje de Simeone
Hay que hablar claro, el premio al MVP del partido se lo dieron a Dani Olmo, pero el pase a semifinales es obra exclusiva de Musso. El portero argentino se pasó toda la primera parte apagando fuegos y sacando manos imposibles para evitar lo que apuntaba a una goleada de escándalo. Él solito mantuvo al equipo con vida. Junto a él, es de justicia aplaudir a Giuliano Simeone. Jugador que a veces es infravalorado pero lo que se deja la piel para ayudar tanto en ataque como en defensa es inconmensurable; cualquier entrenador estaría encantado de tener a alguien con ese nivel de compromiso.

Sufrimiento, VAR y alivio final
La segunda parte fue una locura. Cuando el VAR intervino en el 56 para anularle el tercero a Ferran Torres por fuera de juego, el estadio contuvo la respiración. El Barça iba con todo a por el doblete de Liga y Champions, pero entonces el partido se ensució y se trabó. Una acción donde Gavi le abrió una brecha a Ruggiere frenó el ritmo en seco, y eso le vino de perlas a los madrileños para tomar aire y empezar a asomarse a la portería de un Joan García que también tuvo que hacer un par de buenas paradas.
El punto final llegó en el minuto 78. Una contra rojiblanca acabó con Eric García expulsado, siendo el último hombre, tras revisión del VAR por hacerle la zancadilla a Sorloth. Ahí se acabó la historia. Con uno más, el equipo local supo dormir el partido y el Metropolitano pudo respirar tranquilo para celebrar el pase a unas semifinales que no pisaban desde que el Real Madrid los echó en 2017.

El Atleti tiró de oficio, aguantó el chaparrón y ya está entre los cuatro mejores de Europa sin necesitar tener el balón. Viendo cómo han sacado adelante un partido donde lo tenían todo en contra, ¿crees que este equipo tiene por fin la suerte del campeón de su lado para llevarse la ansiada Champions?